De Jesús con Amor
 

Aún recuerdo...

 

Aún recuerdo el día en que te formé.

Con gran esmero, atención y minuciosidad

escogí cada aptitud, cada don,

cada característica, cada fibra de tu ser,

hasta obtener exactamente

la combinación que quería.

Hasta las más mínimas especificaciones

quedaron en perfecta sincronía para lograr

Mi voluntad y Mi propósito en tu existencia

 

 

y en la de todos aquellos a quienes irías

a afectar durante tu travesía por la vida.

Recuerdo el momento en que te insuflé

aliento de vida. ¡Sentí un amor tan inmenso

que no pude contenerlo! Sabía cuánta felicidad

ibas a brindar, no solo a Mí, sino a todos

aquellos con quienes te cruzarías en el camino

de la vida. Te amo desde la eternidad

y hasta le eternidad, y en ti me complazco.

 

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