De Jesús con Amor
 

La perla de gran precio

 

Érase una vez un hombre que poseía

grandes riquezas. Mientras iba de camino,

observó una perla fulgurante y de gran precio.

Entonces se dijo: "Esa perla ha de ser mía".

Al objeto de comprarla,

vendió cuanto tenía, todas sus posesiones.

Así podría hacerse dueño

de tan valiosa alhaja.

 

 

Lo mismo eres tú para Mí.

Eres aquella perla de gran precio

que descubrí y por la que resolví

dejarlo todo,

hasta Mi trono celestial,

con tal de bajar a la Tierra y obtenerte.

Sacrifiqué cuanto tenía

para adquirirte.

 

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