De
Jesús con Amor |
||
|
¿Qué defectos? |
||
|
No me hables de tus errores. Yo te pregunto: ¿Qué errores? ¿Qué defectos? ¿Qué fracasos? No me hables del pasado. Para mí no existe el pasado. No puedo decir que tengas imperfecciones o debilidades, porque en este momento no las veo. Cuando te miro, cuando observo tu corazón, para Mí ya no existen tus debilidades. Se esfuman a causa del gran amor que te tengo, el cual le eclipsa todo.
|
Ni se te ocurra, pues, explicarme lo innoble que eres, que no te servirá de nada. Te amo demasiado para notarlo. El que obtiene gran perdón luego ama mucho; escarmienta por las faltas cometidas y aprende a perdonar los errores ajenos. La mirada reprobatoria se vuelve amorosa y clemente cuando piensa en lo mucho que se le ha perdonado. Se le han devuelto las esperanzas, ve la vida desde otra perspectiva, con otros ojos.
|
|