De Jesús con Amor
 

Todo tiene su tiempo

 

Hay un sinfin de formas de orar.

Hay momentos para desahogar tu corazón conmigo

 en clamor vehemente

y ruegos fervorosos.

Pero hay también situaciones en que debes

guardar silencio con serenidad,

en humilde búsqueda de Mí,

susurrándome suavemente tus peticiones

y comunicándome lo que necesitas.

Hay momentos en que debes orar

sobre la marcha, presentándome en silencio

las peticiones de tu corazón;

 

y hay otros en que es preciso que hagas

una pausa y lo dejes todo para buscar Mi rostro.

Todos estos medios de acudir a Mí

son importantes y todos tienen su momento

y su razón de ser.

Poco importa la postura del cuerpo;

lo importante es tu actitud. Haz largas plegarias

cuando sea necesario; pronuncia una breve

oración cuando tengas prisa.

Debes aprender a hacer ambas cosas,

según la necesidad. En todo caso, ¡ora!

Es fundamental que dependas de la oración.

Vive conforme a tus oraciones.

Ora sin desfallecer.

 

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