De Jesús con Amor
 

Un matrimonio fuerte

 

Para que el matrimonio sea fuerte, debe serlo en espíritu.

Y para ello debe estar centrado en Mí.

La atención, la unidad y el amor de ambos deben girar alrededor de Mí.

Ello los hará capaces de superar los errores, los malentendidos y las flaquezas humanas.

 

 

Mas si dejan pasar mucho tiempo sin comunicarse, sin orar juntos, sin mostrarse humildes y unirse en torno a Mi Palabra, es fácil que se vuelvan inflexibles en sus posturas, orgullosos, insumisos e intolerantes.

Pierden la compasión.

Pierden la ternura.

Pierden la dulzura.

 

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